Otra vez la bella Angelina se roba los suspiros de los asistentes del acontecimiento al cual asistió. No importa en dónde ocurrió ni cuándo, pues solo la presencia de la bella Jolie es suficiente para hacer que cada hecho sea un verdadero suceso digno de recordarse y ser cubierto por la prensa. Pues, esa mirada de gata lo merece. Sí que lo merece.